Tuesday, January 16, 2018

Free book of poems "Of Pain and Ecstasy: Collected Poems" through 1/23/2018

My book of poems is FREE with coupon code KV32D, but ONLY through January 23, 2018, in any eBook format, and ONLY at Smashwords. (I cannot create coupon codes for discounted or free books at the other retailers where my books are sold.) Make sure to download the actual full book rather than just the book samples also available at this page.

The book contains samples of my free verse, blank verse and sonnets spanning four decades. It is the smallest, most insignificant all my books, but nothing I've ever written or am likely to write is closer to my core.  To get your free copy, just click on the following link: https://www.smashwords.com/books/view/181370https://www.smashwords.com/books/view/181370. You can also click on the book's cover below. By scrolling down, you can also access some quick YouTube videos of my reading samples from the book.





Friday, January 12, 2018

Héroes Desconocidos VI: Lita (Manuela)

Héroes Desconocidos VI: Lita (Manuela)
(C) 2018 Victor D. López 

Naciste cinco años antes del comienzo de la guerra civil,
Y viviste en una casita de dos pisos en la Calle de Abajo de Fontan,
Frente al mar que les regalo su riqueza y belleza,
Y les robo a tu hermano mayor y el más noble, Juan, a los 19 años.

De chiquita eras muy llorona. Los vecinos te hacían rabiar con solo decirte,
“Chora, Litina, chora” lo cual producía un largo llanto al instante.
A los siete u ocho años quedaste ciega por una infección en los ojos. Te salvo la vista
El medico del pueblo, pero no antes de pasar más de un año sin poder ir a la escuela.

Nunca recuperaste el tiempo perdido. Tu impaciencia y la vergüenza de estar atrasada, Impidieron tus estudios. Tu profundo amor propio y la vergüenza de no saber lo que sabían tus
Amigas de tu edad, tu inquietud y tu inhabilidad de aguantar la lengua cuando te corregían,
Crearon una perfecta tormenta que desvió tu diminutiva nave hacia las rocas.

Cuando aún una niña, viste a Franco con su escolta salir de su yate en Fontan.
Con la inocencia de una niña que nunca supo aguantar la lengua, preguntaste a
Una vecina que también estaba presente “Quien es ese señor?”
“El Generalísimo Francisco Franco” te contesto en voz baja. Dile “Viva Franco” cuando pase.

Con la inocencia de una niña y con la arrogancia de una viejita incorregible gritaste señalándolo
“Ese es el Generalísimo?” Y con una carcajada seguiste en voz alta “Parece Pulgarcito!”
Un miembro de su escolta se acercó alzando su ametralladora con la aparente Intención de Golpearte con la culata. “Dejadla!” Exclamo Franco. “Es una niña—la culpa no es suya.”

Contaste ese cuento muchas veces en mi presencia, siempre con una sonrisa o riéndote.
Creo que nunca apreciaste el importe de tu “hazaña” de desprecio a la autoridad. Creo que Nunca se te ocurrió que pudo ser por esa hazaña de tu niñez que vinieron por tu padre. Que lo Llevaron preso. Que lo torturaron por muchos meses y condenaron a muerte.

El escapó su condena como ya he contado antes—con la ayuda de un oficial fascista.
Tan fuerte era su reputación y el poder de sus ideas hasta con sus muchos amigos contrarios.
Tal tu inocencia, o tu ceguera psíquica, en no comprender nunca una potencial causa de su Destrucción. A Dios gracias que nunca podrás apreciar la posible consecuencia de tus palabras.

Tu padre, quien quisiste toda la vida entrañablemente con una pasión de la cual fue muy Merecedor, murió poco después del término de la guerra civil. Una madre con diez
Bocas para alimentar necesitaba ayuda. Tú fuiste una de las que más acudió a ese
Pedido silencioso. A los 11 anos dejaste la escuela por última vez y comenzaste a trabajar.

Los niños no podía trabajar en la España de Franco. No obstante, un primo tomó piedad
De la situación y te permitió trabajar en su fábrica de embutidos de pescado en Sada.
Ganabas igual que todas tus compañeras. Y trabajabas mejor que la mayoría de ellas,
Con la rapidez y destreza que te sirvieron bien toda tu vida en todos tus trabajos.

En tu tiempo libre, llevabas agua de la fuente comunal a vecinos por unos céntimos.
De chiquita llevabas una sella en la cabeza y dos baldes en las manos antes y después
De tu trabajo en la fábrica de Cheche. Y les llevabas a muchos marineros en el puerto
Antes del amanecer agua fresca por unos pocos céntimos más.

Todo ese dinero era entregado tu madre con el orgullo de una niña que proveía
Más que el sueldo de una mujer grande—al solo cambio de tu niñez y de la escuela.
También lavabas ropa para algunos vecinos. Y siempre gratuitamente los pañales cuando había
Niños recién nacidos solo por el placer de verlos y poder estar con ellos.

Cuando eras un poco más grande, ya de edad de ir al baile y al cine, seguías la misma rutina,
Pero también lavabas y planchabas la ropa de los marineros jóvenes que querían ir muy limpios
Y bien planchados al baile los domingos. Ese era el único dinero que era solo tuyo—para
Pagar la peluquería todas las semanas y el baile y cine. El resto siempre para tu madre.

A los dieciséis años quisiste emigrar a Argentina a la casa de una tía en Buenos Aires.
Tu madre te lo permitió, pero solo si llevabas también a tu hermana menor, Remedios, contigo.
Lo hiciste. En Buenos Aires no podías trabajar tampoco por ser menor. Mentiste en las Aplicaciones y pudiste conseguir trabajo en una clínica como ayudanta de enfermera.

Lavaste bacinillas, cambiaste camas, y limpiaste pisos con otros trabajos similares.
Todo por ganar suficiente dinero para poder reclamar a tu madre y hermanos menores,
Sito (José) y Paco (Francisco). Luego conseguiste un trabajo de mucama en un hotel
En Mar del Plata. Los dueños apreciaron tu pasión por cuidar a sus niños pequeños.

Te mantuvieron como niñera y mucama—sin doble sueldo. Entre tu (pobre) sueldo y
Propinas de mucama, en un tiempo pudiste guardar suficiente dinero para comprar
Los pasajes para tu madre y hermanos. También pudiste volver a Buenos Aires y
Conseguiste alquilar un doble cuarto en una vieja casa de alquiler cerca del Consulado español.

De aquellas—aun menor de edad, trabajabas en el laboratorio Ponds—al cargo de una
Máquina de empacado de los productos de belleza Ponds. Ganabas buen dinero, y
Vivieron en el centro en esa casa hasta que te casaste con papa muchos años después.
Aun te perseguía la mala costumbre de decir lo que penabas y de no dar el brazo a torcer.

El sindicato de la Ponds trató de obligarte a registrarte como Peronista.
A gato escaldado hasta el agua fría le hace daño. Reusaste a registrarte al partido.
Le dijiste al sindicato que no le habías escapado a un dictador para aliarte a otro.
Te amenazaron con perder el trabajo. Y con repatriarte a ti y a tu madre y hermanos.

Tu respuesta no la puedo escribir aquí. Te llevaron frente al gerente general demandando
Que te despidiera. Contestaste que te demostraran razones para despedirte.
El gerente—indudablemente a propio riesgo—contesto que no había mejor trabajadora
En la fábrica y que no tenía el sindicato razones para pedir que la despidiera.

Después de un noviazgo de varios años, se casaron tú y papa. Tenían el mundo en sus
Manos. Buen trabajo con ahorros que les permitirían vivir muy bien en el futuro.
No podías tener hijos—los cuales siempre anhelaste tener. Tratamientos y tres años
Lograron que me dieras vida. Vivimos por años en un hermoso apartamento en la ciudad.

Recuerdo muy bien ese apartamento. Tengo uso de razón y recuerdos gratos desde antes de los Dos años. Las cosas cambiaron cuando decidieron emprender un negocio
Que no fue sostenible en el caos de la Argentina en los años 60. Recuerdo demasiado bien el Sacrificio tuyo y el de papa—un tema para otro día. No para hoy.

Fuiste la persona más trabajadora que conocí en mi vida. Tuviste una pasión por ser madre
Que te hizo ser demasiado protectora de tu único hijo.  Me vestías con ropa exclusiva de
Les Bebes—Fui un muñeco para quien no los tuvo de niña. No me dejabas fuera de tu vista.
El mantenerme en un ambiente libre de gérmenes produjeron algunos problemas de salud.

Mi pediatra te decía “Quiero verlo con las rodillas raspadas y las unas sucias.”
Tú lo tomabas como un chiste. Me llevabas a menudo a un parque y a la calesita.
Lo recuerdo como si fuera ayer. Pero no recuerdo tener ningún amigo hasta los siete
Años. Y solo uno entonces. No recuerdo una pandilla de amigos hasta los 13 años. Triste.

Cuando comencé a hablar como una cotorra con un ano de edad, y a caminar al mismo tiempo,
Me llevaste al médico. El medico pensó que era solo idea tuya. Me mostro unas llaves y me
Pregunto “Sabes lo que es esto, Danielito?” “Si. Son las llaves de tu tutu,” le conteste.
Después de unas pruebas, le recomendaron a mi madre que alimentara mi curiosidad.

Según ella era yo insoportable (algunas cosas nunca cambian). Desafortunadamente, cuando
Le hacía preguntas que no podía contestar, inventaba cualquier respuesta. Si le preguntaba a
Papa por que el sol quemaba, a que distancia estaba, que eran las estrellas, por qué una
Linterna enfocada al cielo en una noche oscura no se podía ver, etc., etc., etc.

Me contestaba con paciencia. Recuerdo viajes en tren o autobús sentado en las piernas de mi Padre haciéndole mil preguntas. Por qué los aviones no tienen ruedas debajo de pontones para
Aterrizar y despegar en el agua? Desafortunadamente, mama inventaba cualquier respuesta
Para hacerme callar en vez de decirme “no se” o “pregúntaselo a papa” o “vete al infierno.”

Cuando me contaba algún cuento y no me gustaba como terminaba, “Caperucita Roja” por Ejemplo, mi madre tenía que inventar un fin que me gustara mejor o aguantar un llanto
Interminable. Pobre madre. Inventar lo que a Danielito no le gustaba podía ser peligroso.
Recuerdo un día en el teatro viendo dibujos animados que me encantaban (y aun encantan).
El Pato Donald salió en una escena comiéndose un tremendo sándwich. Le dije a mama que
Quería un sándwich igual. En vez de contestarme que no era un sándwich de verdad, o que me Llevarían a comer después del teatro (como de costumbre) se les ocurrió decirme que me
Lo iba a traer el Pato Donald al asiento. Cambio la escena y el Pato Donald salió sin el sándwich.

Se cabo el mundo. Empecé a chillar y llorar que el Pato Donald se comió mi sándwich.
Me había mentido y no me trajo el prometido sándwich. Eso era algo insoportable.
No hubo forma de consolarme o hacerme entender—ya tarde—que el Pato Donald también
Tenía hambre, que el sándwich era suyo y no mío, o que lo de la pantalla no era realidad.

Ardió Cristo. Se había comido el sándwich del nene el Pato Donald quien era (y es) mi favorito.
La traición de un ser querido así era inconcebible e insoportable. Me tuvieron que quitar del
Cine a grito pelado. No se me fue la pataleta por largo rato. Pero todo paso cuando mi querida Tía Nieves (una prima) y me dio unas galletas marineras con mermelada más tarde en su casa.

Cuánta agua debajo del puente. Tus recuerdos como el humo en una placentera brisa ya se han Esparcido, son moléculas insubstanciales como estrellas en el cielo, que no pintan cuadros Coherentes. Una vida de conversaciones vitales vueltas a susurros de niños en una tormenta Tropical, impermisibles, insustanciales, solo un sueño que interrumpe una pesadilla eterna.

Así es tu vida hoy. Tu memoria fue siempre prodigiosa. Recordabas el nombre de todas las Personas que conociste en toda tu vida—y conversaciones enteral palabra por palabra.
Con solo tres años de escuela, te fuiste por el mundo rompiendo paso y aprendiste a leer y
Escribir ya después de os 16 anos en una ciudad adoptiva. Te fue más que suficiente.

Siempre dije que eras mucho mejor escritora que yo. Cuantas excelentes novelas u obras de Teatro y poesía hubieras escribido tú con la mitad de mi educación y el triple de trabajo?  
No ay justicia en este mundo. Por qué  le da Dios pan a quien no tiene dientes? Tú prodigiosa Memoria no te permite ya que me reconozcas. Fui la última persona que olvidaste.

Pero aun ahora que ya no puedes tener una conversación normal en ningún idioma,
Alguna vez te brillan los ojos y me llamas “neniño” y sé que por un instante no estas ya sola.
Pero pronto se apaga esa luz y vuelve la oscuridad. Solo te puedo ver unas horas un día a la Semana. Las circunstancias de mi vida no me dejan otra mejor opción.

Algún día no tendré ni siquiera la oportunidad de compartir unas horas contigo. No tendrás
Monumento alguno salvo en mis recuerdos mientras me quede uso de razón. Toda una
Vida de incalculable sacrificio de la cual solo dejaras el más pobre rasgo viviente del amor
De tu único hijo quien no tiene palabras para honrarte adecuadamente ni nunca las tendrá.

Thursday, January 11, 2018

Free with coupon code RZ76G through January 20, 2018 -- Book of Dreams (first edition) Science Fiction and Speculative Fiction Short Stories plus links to previews of my fiction, poetry and intellectual property books

This collection of five science fiction and speculative fiction short stories probes the interrelationship between dreams and reality, the nature of reality itself, and the dangers attendant to the single-minded pursuit of wish fulfillment with its attendant unexpected and unwanted consequences. NOTE: The author's Mindscapes collection includes all of the stories in this book and five new ones.

What price would you pay to revisit a crossroad in your life when you had made a terrible, life-altering mistake? Would you give up an unfulfilled life for the chance of virtual happiness in a computer-generated alternate reality? Would you sacrifice everything if you could attain absolute knowledge? If so, could you live with the knowledge you attained? It is said that no person is an island, but what if even the least among us is a god in his/her own right? If an alien visitor offered you a lifetime of health and the gift of telepathy in exchange for a small service, would you be quick to accept? And if consciousness utilizes only a small portion of our brain, what function does the larger, presumably unused portion actually serve? 

These are some of the questions explored in this collection of science fiction and speculative fiction short stories that probes the interrelationship between dreams and reality, the nature of reality itself, and the dangers attendant to the single-minded pursuit of wish fulfillment with its attendant unexpected and unwanted consequences. Most of the short stories published here were written and revised over a period of more than thirty years (1977- 2011) and, with the exception of "To Sleep, Perchance to Dream" have not been previously published.

Download a free copy with coupon code through Smashwords by clicking on the following link: Book of Dreams (First Edition). You can also do so by clicking on the cover page below.




Please note: If you do not have a Smashwords account and for whatever reason do not wish to set up a free account, you can still preview all of my books with Amazon's "Look Inside" feature or by downloading free sample previews from Smashwords and other retailers. (Click on any of the links below and scroll down to view my books and related materials. Book pages also contain additional materials such as simple book trailers and selected readings by me from my books.) 



View my current individual short stories and and Mindscapes collection along with most of my current books at my Amazon Author's Page by clicking here.


View my books at Smashwords by clicking here.

View and sample the Audible audiobook version of my Mindscapaes short story collection (read and produced by Dale M. Wilcox) by clicking here.

Additional Books
Book of Dreams 2ndEdition: Science Fiction and Speculative Fiction Short Stories (Printed through CreateSpace and Kindle Direct, 2012)
Of Pain and Ecstasy: Collected Poems (Printed through Kindle Book Publishing and CreateSpace, Summer 2011)
Intellectual Property Law: A Practical Guide to Copyrights, Patents, Trademarks and TradeSecrets (Printed through Kindle Book Publishing and CreateSpace, Summer 2011)
Business Law: An Introduction 2e, Textbook Media, 2011. (text, test bank, and instructor’s manual) Available at http://www.textbookmedia.com
Business Law and the Legal Environment of Business 2eTextbook Media 2010. (text, test bank, and instructor’s manual) Available at http://www.textbookmedia.com
Free and Low Cost Software for the PC, McFarland & Company 2000. [out of print]
Legal Environment of Business, Prentice Hall 1997. (text, test bank and instructor’s resource manual) [out of print]
Business Law: An Introduction, Richard D. Irwin/Mirror Press 1993. (text, test bank and instructor’s resource manual) [out of print]
Free and User Supported Software for the IBM PC: A Resource Guide for Libraries and Individualshttp://www.amazon.com/Victor-D.-L%C3%B3pez/e/B001KMII74, McFarland & Company 1990. (coauthored with Kenneth J. Ansley) [out of print]
Author's Web Page: http://www.victordlopez.comhttp://www.victordlopez.com

Wednesday, January 10, 2018

Amazon January Giveaway #2-- "End of Days" SF short story

Please click on the following link to enter an Amazon Giveaway for a chance to win one of the ten SF short stories in my Mindscapes collection: "End of Days". The giveaway ends 1/25/2018 or when the prize is claimed in this lucky number giveaway. Click on the following link to enter: https://giveaway.amazon.com/p/3fbd229811107d1f




I am reprinting an excerpt from this short story below where you will also find links to the Amazon version of the book and also the Mindscapes collection. You can click on the Mindscapes cover for a link to the Amazon book's page where a preview of "Eternal Quest" is also available by clicking on the "Look Inside" feature. Thank you for your interest in my fiction! (Information about my current publications is also available below following the short story excerpt.) And check other posts here for current Smashwords free downloads.

________________


End of Days (Preview)


Victor D. López
Copyright Victor D. López 2014

God spoke to me last night. No, I am not schizophrenic or a Jesus freak. Nor am I a conspiracy theorist (well, except for JFK’s assassination, of course--unless the principles of quantum mechanics somehow apply to bullets fired from book depositories with inhuman rapidity to perform a dance macabre through the bodies of governors before striking their intended target), but I know precisely the series of events that will result in the end of the world and will eventually give birth to a new universe. It came to me in a dream. No, really, it did.
It all started pretty much like a bad Hollywood disaster flick (sorry, I know that’s redundant) with well funded mad scientists doing what comes natural in fiction as well as in fact. “Build us a big Hadron Supercollider, and we’ll find the elusive Higgs boson God particle. Maybe we’ll even come up with a unified theory that incorporates the pesky behavior of subatomic particles and allows us to demystify quantum mechanics once and for all.” It turns out, not surprising to anyone, other than scientists of course, that a little knowledge is a dangerous thing, and that allowing children to play unsupervised in a chemistry lab or with a super-duper, neat-o particle accelerator is not such a good thing after all. Who’d have thunk it?
The first hint that something was just a bit off-kilter came in the form of assurances by project scientists delivered with the smug expressions and thinly veiled contempt with which they usually approach any communication with the unwashed masses, that yes, miniature black holes could probably be created by subatomic particles accelerated at nearly light speed through a 17-mile circular particle accelerator and forced to collide in a massive release of energy, but such black holes would quickly dissipate. “No,” they smiled complacently, “there is absolutely no danger in these experiments.”
The second hint of a problem (and by hint I mean claxons going off, red lights flashing, and Robby the Robot’s accordion arms waving wildly while proclaiming “danger, Will Robinson!”) came when the Hadron Supercollider suffered some unspecified problems that caused it to be shut down for months on end after its first full-scale test. When the 17-mile supercollider was once again brought back on line, headlines proclaimed the countdown would begin again for the end of the world. Smile, snicker, hah-hah. What was not reported was the actual reason for the shutdown, since no one, including the geniuses running the experiments, knew the real cause: a miniature black hole that did not quickly dissipate in the lab as expected and caused a nearly catastrophic shutdown as it drilled an invisible hole a few molecules wide, eagerly sucking up anything that crossed its tiny event horizon, as it accelerated slowly but inexorably downward, worming its way through the containment chamber, rapidly vacuuming vital bits of the temperamental equipment on its way to the center of the earth.
Not to worry, though, it is still relatively small despite its voracious, unquenchable appetite, though it is exponentially increasing its mass as it swings like a pendulum through the earth’s core and beyond it in decreasing arcs that will eventually settle it at the earth’s core. It will be many months and perhaps years before we begin to feel the cataclysmic seismic effects of its inexorable violation of the earth’s core, and longer still before the entire planet and every living thing in it is sucked into its vortex, followed thereafter by the moon, and then the outer planets as the growing black hole continues its feeding frenzy, eventually consuming the entire solar system and Sol itself.
But that would be many years, perhaps millennia, in the future given the diminutive size of the black hole at present. And scientists still believe that the equipment failure was unrelated to its actual cause since the unreported black hole the initial full-scale test produced dissipated soon after its formation according to their classified reports. Therefore, the supercollider was repaired, and billions or Euros later, the scientists have their plaything once more and science is free to continue its happy march towards oblivion. If it ended here, we’d have little to worry about in the short term, other than perhaps ever-increasing seismic activity. Even the hungriest little black hole needs a great deal of time to ingest a planet from the inside out, and if later laboratory-created black holes don’t ingest other vital pieces of sensitive equipment on their way to joining their older brother down the rabbit hole in their inexorable journey to swallow our blue planet, we’d probably kill off our species through war, pestilence, famine or other forms of humanity’s endless capacity for galloping stupidity long before daddy’s and mommy’s little darlings consumed the world.
If my prescient dream had ended there, I’d shake it off with a smile and go about my day without another thought, compartmentalizing the certain knowledge of future doom in the nether regions of my mind, right next to the knowledge of the unsustainability of our ballooning federal and state deficits and the possibility of an asteroid hit that would once again eradicate most plant and animal life on this planet.
Unfortunately, scientists are not the only ones who like to play God. They are just more tragic and contemptible in their efforts at doing so because they should know better. They are like amoebas attempting to extrapolate the secrets of the universe by examining in minutest detail the drop of fetid swamp water atop a floating leaf that they inhabit. In a very real sense, scientists are among the smartest amoebas, all hail their boundless wisdom! But others like to play in the hedonistic God sandbox, too. And here is where my prescient dream grows infinitely darker.
It so happens that terrorists pay attention to science. Science, after all, brought us TNT, the A-bomb, the H-bomb, weaponized anthrax and lots of other cool goodies that are wonderful additions to the terrorists’ toolkits. As it happens, one particularly well funded, well connected group in the Middle East thinks it a grand idea to blow Israel off the face of the earth before that even better funded, and better connected state has the chance to do the same to them or to their proxy states. They have acquired a gaggle of disaffected, under-employed Russian physicists and funded them generously to come up with “outside-the-box” ideas for a doomsday device on the cheap. They did not have 17-mile supercolliders to play with, and Jihadist physicists are a rare breed. But not to worry, they had something better: money, lots of it, and the ability to entice scientists who view themselves above pedantic, bourgeois notions of ethics and for whom science is the only religion.
Undaunted by any notions of right and wrong and guided by the simple principle that “if it can be done, it must be done,” these brilliant men and women soon developed a working experiment that presented an elegant solution that their benefactors immediately approved.
Their plan was exquisitely simple and required very little by way of resources beyond two suitcase nukes that could be easily obtained either from Russia (cheap, old-world loose nukes listed simply as “missing” from the former Soviet inventory), or spanking new, state-of-the-art but untried ones from the secret Pakistani stash. They opted for the Russian suitcase nukes, in part because they did not want a trusted ally compromised in the event that their experiment failed to attain the desired end.
***** END OF PREVIEW ****

NOTE: The short story collection is available on paperback, audiobook and eBook versions from Amazon, Audible and most book sellers. The short story is also available in various eBook versions, including a Kindle version from Amazon and other book sellers as well. Both are also available to libraries at very low cost. If you like the preview and think you and others may enjoy reading the whole story or short story collection, won't you consider recommending them to your local library? All are available for library purchase, including through OverDrive for libraries that use the popular Live-brary platform.  Thank you!








View my current individual short stories and and Mindscapes collection along with most of my current books at my Amazon Author's Page by clicking here.


Available at Amazon, iBooks, Barnes & Noble, 
Smashwords, and other retailers
I am a tenured Professor of Legal Studies in Business at Hofstra University’s Frank G. Zarb School of Business. I've earned a Juris Doctor degree from St. John’s University School of Law and a B.A. from Queens College, C.U.N.Y. (English Honors Program – Writing) and am a member of the New York State Bar, New York State Bar Association, the Academy of Legal Studies in Business (ALSB) and the North East Academy of Legal Studies in Business (NEALSB). I've been an academic for more than 25 years and, prior to joining the Hofstra University faculty, served as a tenured Professor of Business, as Dean of Business and Business Information Technologies, and as Academic Dean in urban, suburban and rural public and private academic institutions.
My published books include several textbooks and trade books and I've written poetry and fiction throughout most of my life, some of which has been published in anthologies and literary magazines in addition to self-published collections.
Additional Books
Book of Dreams 2ndEdition: Science Fiction and Speculative Fiction Short Stories (Printed through CreateSpace and Kindle Direct, 2012)
Of Pain and Ecstasy: Collected Poems (Printed through Kindle Book Publishing and CreateSpace, Summer 2011)
Intellectual Property Law: A Practical Guide to Copyrights, Patents, Trademarks and TradeSecrets (Printed through Kindle Book Publishing and CreateSpace, Summer 2011)
Business Law: An Introduction 2e, Textbook Media, 2011. (text, test bank, and instructor’s manual) Available at http://www.textbookmedia.com
Business Law and the Legal Environment of Business 2eTextbook Media 2010. (text, test bank, and instructor’s manual) Available at http://www.textbookmedia.com
Free and Low Cost Software for the PC, McFarland & Company 2000. [out of print]
Legal Environment of Business, Prentice Hall 1997. (text, test bank and instructor’s resource manual) [out of print]
Business Law: An Introduction, Richard D. Irwin/Mirror Press 1993. (text, test bank and instructor’s resource manual) [out of print]
Free and User Supported Software for the IBM PC: A Resource Guide for Libraries and Individualshttp://www.amazon.com/Victor-D.-L%C3%B3pez/e/B001KMII74, McFarland & Company 1990. (coauthored with Kenneth J. Ansley) [out of print]
Author's Web Page: http://www.victordlopez.comhttp://www.victordlopez.com